jueves, 4 de junio de 2009

MARCO TEORICO

MARCO TEORICO

ALCOHOLISMO EN LA JUVENTUD.

“El consumo del alcohol, ha sido reconocido como un factor de integración social y favorecedor de la convivencia. El alcohol es una de las drogas, que por su fácil acceso y su poderosa propaganda que recibe, se ha convertido en un verdadero problema social en casi todos los países y en todas las edades a partir de la adolescencia. El alcohol es la droga mas ampliamente empleada por los adolescentes.
Quizás mucha gente piensa que mientras no se conviertan en alcohólicos típicos, las consecuencias de beber frecuentemente y en altas dosis no son tan alarmantes, pero los estragos del alcohol pueden ser graves y muchos de ellos irreversibles. El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal; es un trastorno primario y no un síntoma de otras enfermedades o problemas emocionales.
Las causas del consumo de alcohol en los jóvenes son varias:
v Para sentirse bien
v Para descansar y olvidar el estrés.
v Para escapar.
v Porque les gusta el sabor de las bebidas alcohólicas.
v Para estar más a gusto en reuniones.
v Para ser partes del grupo.
v Para emborracharse.
Las personas con antecedentes familiares de alcoholismo tienen mayor probabilidad de empezar a beber antes de la edad de 19 años y de volverse alcohólicas. Pero cualquier persona que empieza a beber en la adolescencia está en mayor riesgo. Bebiendo temprano también aumenta en riesgo para el abuso de drogas. Es importante que los jóvenes piensen y analicen para que se den cuenta que están creciendo en un mundo donde el alcohol está causando daños cada vez más graves. Muchos jóvenes también están desgraciando su vida por efectos de beber alcohol desenfrenadamente. En la calle se pueden ver muchas personas cuyas vidas han sido arruinadas por su adicción al licor. El problema es terrible.

Duele mucho que el alcohol, que puede decirse que es la peor droga, se promueva tanto en los medios de comunicación social y que se estimule tanto a las personas para que tomen licor. También es lamentable que en cualquier ocasión se utilice el licor: cuando se pone la primera piedra de un edificio, cuando se bautiza a un niño, cuando alguien se casa y aun cuando alguien muere.
Los jóvenes tenemos que cambiar de actitud y decidir que jamás seremos alcohólicos. Nos tenemos que querer mucho a nosotros mismos. La persona que se aprecia a sí misma y a los demás se cuida del alcohol, porque sabe que no le hace ningún bien. Más bien destruye familias y empresas; hace daño a la sociedad y al país. En las familias donde existe un alcohólico, sea el papá, la mamá o un hijo, se sufre y se derraman muchas lágrimas.

Las consecuencias del alcohol pueden llegar a ser graves: sobredosis, accidentes y violencia, problemas médicos, cardiopatía, aumenta los riesgos de cáncer, trastornos mentales y neurológicos, infecciones, diabetes, malnutrición, efectos psicológicos sobre los niños, etc.

Si se bebe, hay que beber moderadamente. Las personas que no deben beber bajo ninguna circunstancia son aquellas menores de 21 años, que tienen dependencia en el alcohol u otros problemas médicos, que están tomando medicamentos que interactúan con el alcohol, y las mujeres que están embarazadas. Las personas no deben beber antes de conducir u ocuparse en las actividades que requieren habilidad y atención.

La juventud tiene que defenderse de la terrible plaga del alcohol que azota a la sociedad.

CARMEN PEÑA
SOCIOLOGA –TRABAJADORA SOCIAL
EGRESADA DE LA UNIVERSISDAD NACIONAL

ALCOHOLISMO EN LOS ADOLECENTES.

Índice1. Definición2. Efectos del alcohol sobre el organismo3. Tratamiento del alcoholismo

1. Definición
Enfermedad crónica y habitualmente progresiva producida por la ingestión excesiva de alcohol etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o como constituyente de otras sustancias. La OMS define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre (una copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol, un cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de litro de cerveza 15 gramos. El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.El alcoholismo, a diferencia del simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso.Al principio el alcohólico puede aparentar una alta tolerancia al alcohol, consumiendo más y mostrando menos efectos nocivos que la población normal. Más adelante, sin embargo, el alcohol empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la reputación, e incluso la salud física. El paciente pierde el control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo. Puede llegar a producirse dependencia orgánica (física), lo cual obliga a beber continuamente para evitar el síndrome de abstinencia.
Estadísticas mundiales sobre el alcoholismo
El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes.
El consumo y los problemas derivados del alcohol están aumentando en todo Occidente desde 1980, incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea y la Europa oriental, así como en los países en vías de desarrollo.
A pesar de los resultados esperanzadores del tratamiento actual, se estima en más de 100.000 el número de muertos anuales sólo en Estados Unidos a causa del alcohol.
En la Federación Rusa un 12 por 100.000 de la población ingresa anualmente en los hospitales para ser tratados de intoxicaciones etílicas agudas. El Plan Europeo de Acción contra el Alcohol de la OMS pretende reducir en un 25% el consumo de alcohol entre 1980 y el año 2000, prestando especial atención a la Europa oriental.
En los últimos años, España ha pasado a ocupar el segundo lugar en el mundo en tasa de alcoholismo.
En México, El grupo de edad que manifestó una incidencia más alta fue de 18 a 29 años. (Encuesta Nacional de Adicciones, 1988)
Según la Organización mundial de la Salud, la cantidad de jóvenes que consumen alcohol aumentó en un 20 %, en los últimos 10 años.
Hace 10 años de cada 7 hombres que consultaban por problemas relacionados con el alcohol consultaban 3 mujeres; hoy la relación es de 6 hombres por 4 mujeres.
2. Efectos del alcohol sobre el organismo
El alcohol produce sobre el organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la nutrición y en otras necesidades orgánicas, lo cual complica la situación. Los casos avanzados requieren hospitalización. Los efectos sobre los principales sistemas del organismo son acumulativos e incluyen un amplio rango de alteraciones en el aparato digestivo, entre las que destacan las úlceras de estómago y de duodeno, la pancreatitis crónica y la cirrosis hepática, así como lesiones irreversibles en los sistemas nerviosos central y periférico. Pueden llegar a producirse desmayos, alucinaciones e intensos temblores, síntomas del síndrome de abstinencia alcohólica más grave, y el delirium tremens, que puede ser mortal a pesar del tratamiento adecuado; esto último contrasta con los síndromes de abstinencia de los opiáceos como la heroína, que aunque muy aparatosos rara vez son fatales. La deficiencia de magnesio entre los grupos que padecen mal nutrición, en especial los alcohólicos, produce temblores y convulsionesSe ha demostrado en fechas recientes que la ingestión de alcohol durante la gestación, incluso en cantidades moderadas, puede producir daños graves en el feto, especialmente retraso en el desarrollo físico y mental; la forma más grave de este retraso, poco frecuente, se llama síndrome de alcoholismo fetal.

3. Tratamiento del alcoholismo
El tratamiento primario comienza con el reconocimiento del alcoholismo como un problema que necesita atención específica, en vez de considerarlo secundario a otro problema subyacente como se hacía antaño. Se están desarrollando rápidamente residencias especializadas para su tratamiento y unidades específicas en los hospitales generales y psiquiátricos. A medida que la sociedad se conciencia de la verdadera naturaleza del alcoholismo, disminuye su consideración como estigma social, los enfermos y sus familias lo ocultan menos y el diagnóstico no se retrasa tanto. Los tratamientos más precoces y mejores están produciendo unas altas y esperanzadoras tasas de recuperación. Además de resolver las complicaciones orgánicas y los cuadros de abstinencia, el tratamiento pasa por los consejos y entrevistas individualizados y por las técnicas de terapia de grupo encaminadas a conseguir una abstinencia no forzada de alcohol y otras drogas. La abstinencia es el objetivo deseado, a pesar de que algunas opiniones muy discutidas manifiestan que es posible volver a beber con moderación en sociedad sin peligro. La adicción a otras drogas, sobre todo tranquilizantes y sedantes, es muy peligrosa para los alcohólicos. El Antabús, fármaco que produce intolerancia grave al alcohol, se utiliza a veces como adyuvante. Alcohólicos Anónimos, grupo de apoyo para enfermos sometidos a otros tratamientos, puede servir a veces para la recuperación sin necesidad de recurrir al tratamiento psiquiátrico formal.
Desintoxicación: Procedimiento terapéutico destinado a eliminar los efectos de una intoxicación aguda o crónica. Habitualmente se refiere a la deshabituación del alcoholismo y las diferentes drogadicciones Dos principios básicos deben preceder cualquier programa de desintoxicación. Primero, el paciente debe estar convencido realmente de lo pernicioso de la adicción y debe querer rehabilitarse y estar dispuesto a esforzarse y sacrificarse para conseguirlo; el médico y el entorno familiar y social deben influirle en este sentido, pero la decisión firme y constante es estrictamente personal. Segundo, las toxicomanías son problemas crónicos, recidivantes, en los que la experiencia de millones de casos en todo el mundo ha demostrado la elevada frecuencia de la recaída y la necesidad de volver a iniciar la terapia; lo menos frecuente es la curación definitiva, por lo que se debe evitar desánimos, rechazos y decepciones en el entorno del toxicómano o alcohólico. Existen muchas modalidades terapéuticas, con importantes similitudes para las distintas sustancias. Siempre deben incluir dos facetas: el rechazo a la sustancia y el apoyo personal y al entorno. Se debe conseguir y mantener un potente rechazo y aversión hacia la sustancia nociva mediante estímulos psicológicos de muy distinta índole, tanto en el caso del paciente ambulatorio como el ingresado, y utilizando a veces sustancias de apoyo (antagonistas, como el disulfiram para el alcohol y la naltrexona para los opiáceos, o agonistas, como la metadona para los opiáceos). El apoyo para desarrollar una vida nueva, totalmente desligada de los anteriores círculos y costumbres, debe incluir las facetas personal (existencial), laboral, familiar, sexual y social (amistades).La desintoxicación dura aproximadamente 30 días, y se emplean terapias vitamínicas, de recuperación nutricional y otros; pero la deshabituación dura mas de 1 año, y se utilizan actualmente drogas que inhiben el deseo de beber para facilitar esta etapa, y luego, viene el período de resocialización laboral y familiar.
Instituciones de ayudaAlcohólicos Anónimos (AA), es una comunidad de personas que se reúnen para alcanzar y mantener la abstinencia respecto al consumo de licores y bebidas alcohólicas. Sus actividades han alcanzado una gran difusión a escala mundial. Surgió en 1935 cuando Bill W., un agente de Bolsa de Nueva York, y el cirujano Bob S. entablaron amistad en Akron, Ohio, y decidieron ayudarse para dejar de beber. Desde este modesto comienzo, AA ha crecido hasta formar en torno a los 87.000 grupos en más de 130 países, con un total de más de 2 millones de socios.Todos los hombres y mujeres que tienen o creen tener problemas con la bebida son invitados a asistir a cualquier encuentro de AA. El único requisito para integrarse es el deseo de abandonar la dependencia de las bebidas alcohólicas. Los miembros son anónimos, y no se les exige ninguna cuota o aportación, pues las contribuciones son por entero voluntarias. El programa de AA preconiza la abstinencia total. Sus miembros mantienen la sobriedad compartiendo experiencias, fuerzas y esperanzas en sus reuniones de grupo, y siguiendo los doce pasos que se recogen en el estatuto para la recuperación. Incluso los alcohólicos aislados, confinados en sus casas o habitantes de regiones remotas, sin acceso a los grupos de AA, pueden buscar ayuda en el programa destinado a los Solitarios.Grupo Al-Anon es una comunidad mundial de personas cuyas vidas han sido afectadas por su relación con adictos al alcohol. Cuenta con dos programas distintos: Al-Anon y Alateen. El ingreso en el Al-Anon está abierto a familias, amigos y empleados de adictos al alcohol, mientras que Alateen es un programa diseñado para jóvenes menores de 21 años. El principio básico de ambos grupos es que el alcoholismo es una enfermedad familiar; las personas estrechamente relacionadas con alcoholadicto pueden sufrir psíquica, espiritual y, a menudo, físicamente. Ambos programas ofrecen consuelo, ánimo y comprensión a quienes han vivido en la confusión y la desesperanza.Al-Anon fue creada en Nueva York en 1952 por Lois W., esposa de uno de los fundadores de Alcohólicos Anónimos (AA), y Anne B. Los grupos Alateen se organizaron por primera vez en California en 1957. Aunque independientes de AA, ambos programas usan los "Doce Pasos" de AA para la recuperación y celebran sus encuentros de modo similar. Las ayudas económicas proceden en su integridad de las contribuciones voluntarias de sus miembros.En 1990 había cerca de 32.000 grupos Al-Anon y Alateen en más de 112 países. La sede central de los Grupos Familiares Al-Anon S.A. mantiene su Oficina de Servicio Mundial en Nueva York.Abstinencia (bebidas alcohólicas), término que se aplica a los esfuerzos organizados para promocionar la abstinencia del consumo de bebidas alcohólicas. La mayoría de las organizaciones antialcohol han solicitado la aprobación de una normativa que prohiba su venta y consumo.La creación de organizaciones a favor de la abstinencia se remonta a principios del siglo XIX en Estados Unidos, cuando surgieron las primeras ligas antialcohol en Nueva York (1808), Massachusetts (1813) y Connecticut (1813). En Europa, este tipo de organizaciones se fundaron en las décadas de 1820 y 1830, siendo las más fuertes la de Gran Bretaña y los países escandinavos.
Alcoholismo y juventudUn golpe a la juventud: El peligroso hábito de la bebida se inicia a edades cada vez más tempranas.En los últimos diez años, la cantidad de jóvenes que consumen alcohol se incrementó en un 20% y la edad promedio de inicio de consumo descendió de los 17 a los 15. La tendencia actual entre los jóvenes es el consumo de bebidas claras (no confundir con las blancas), de aromas frutados. En este rubro están incluidas la cerveza rubia y distintas clases de tragos. Esta preferencia por lo cristalino también se percibe en las gaseosas. Los jóvenes consumen bebidas de baja graduación o cócteles de fantasía. Para Verruno, el hecho de que en la actualidad el alcohol se promociona básicamente entre los jóvenes, da como resultado que "los chicos que estudian toda la semana o trabajan duramente todos los días, esperen ansiosamente el fin de semana para alcoholizarse en las casas de los amigos, en la calle. Son los bebedores de fin de semana". Entre los tragos fuertes, los adolescentes prefieren aquellos que mezclan naranja y vodka. Además, la moda de la comida mexicana ha impuesto tragos duros, como la medida de tequila con sal, bajada con cerveza. En comparación con lo que sucedía hace diez años, "el panorama se ha complicado", admite Verruno (autor argentino). Por un lado, ha aumentado el porcentaje de la bebida problemática (abusadores y dependientes), pero además el alcohol se ha convertido entre los jóvenes en el gran protagonista de los accidentes de tránsito y situaciones de violencia. Se estima que los accidentes de tránsito por causas atribuibles al conductor rondan el 50%. Entre esas causas la primera es la velocidad, y en segundo término el alcohol.
Mujeres que beben Hace diez años, por cada siete hombres que consultaban en hospitales y sanatorios a causa de problemas relacionados con el alcohol, lo hacían tres mujeres. Hoy son seis varones por cada cuatro mujeres. Y se estima que a fin de este año las consultas serán similares en uno u otro sexo. Las causas hay que buscarlas en la introducción de la mujer en el mundo del trabajo. "La mujer está sometida a las exigencias, a la cadena de responsabilidades y mando, describe Verruno. Y como salida emergente utiliza los dos grandes escapes que son la bebida y el cigarrillo. Pero la mujer que se alcoholiza en la soledad de la vivienda también ha aumentado, porque la tarea de cuidar la casa y los hijos tiene cada vez menos jerarquía y aporta menos satisfacciones." Biológicamente, la mujer es más vulnerable al alcohol, porque tiene deficiencias en su sistema enzimático. Esto hace que se emborrache más pronto con menos cantidad: mientras que el límite para el hombre es de 35 gramos de alcohol, en la mujer es de 30. A los cinco o seis años, una mujer alcohólica ya es una enferma crónica, en cambio el hombre demora diez años. "Y llega muy pronto al consumo de productos desnaturalizados, por ejemplo, bebe perfume -explica Verruno, que cree que la sanción social para la mujer es mayor-. No se permite que no sea una buena madre o descuide su hogar. Esta condena dificulta mucho la recuperación." Como contrapartida, la mujer consulta más rápidamente que el hombre: cuida más su salud y tiene más temores y menos prejuicios para asistir al médico. "El machismo del hombre - concluye el especialista - hace que consulte más tardíamente."

RAFAEL PARRA CONFERENCISTA DEL ALCOHOL Y LAS DROGAS



ALCOHOLISMO EN ADOLENCENTES

INTRODUCCION

El alcoholismo es algo más que una enfermedad, narra la experiencia que hemos tenido muchos alcohólicos al enfrentar esta silenciosa enfermedad, cuya existencia va más allá de lo que conocemos a través de la historia.

El libro está basado también las clases que impartí en Los Ángeles, EE.UU., a aquellas personas que habían sido arrestadas por la policía, por manejar un vehículo bajo los efectos del alcohol. En estos casos la sentencia que da un juez, además de la multa y restricción de la licencia de conducir, implica el asistir a un curso de tres meses de duración, donde se estudia y conoce el alcoholismo como enfermedad, sus consecuencias y daño que le ocasionan a la sociedad.

Descubriremos en sus páginas cómo se pierden los valores personales que le dedicamos al dios Baco, en esas noches en que nos convertimos en los hombres más valientes del Universo, donde derrochamos el dinero como millonarios, aunque al día siguiente, en nuestros hogares, ronde el fantasma del hambre y sometamos a privaciones a nuestras familias que son tan increíbles que la pluma de Tolstoi, nunca imaginó que era necesario describir.

La pérdida de valores en nuestra sociedad ha llegado a una degradación tan critica que nos apreciamos lo más grande Que Dios nos ha dado; ¡¡ La Vida!! Y convertimos la misma en un juguete de nuestras emociones. Es increíble la cantidad de personas que se suicidan, pareciera que nos deslizáramos por una pendiente de destrucción, donde el respeto a las personas mayores, a nuestras mujeres, a nuestros niños, son simples palabras olvidadas en los anaqueles del tiempo.

Estadísticas dadas a conocer por la policía, en Nicaragua del quinquenio 1991-1995, se contabilizaron 204,969 delitos, solamente en el último año (1995) se cometieron 48,737 delitos, lo que significa que cada día se cometen 135 delitos y según cálculos de la policía esta espiral delictiva, en 1996 llegaría a los 60,000 casos.

De los delitos cometidos en el quinquenio mencionado se contabilizaron 3,752 muertes, entre homicidios y asesinatos (dos muertes por día). Se consumaron 3,609 violaciones (dos violaciones diarias). Se dieron 881 abusos deshonestos (un abuso cada dos días). Sucedieron 37,851 accidentes (21 accidente por día), lo cual dejó 13,659 personas lesionadas (7 personas lesionadas diariamente) y murieron 2.023 (una persona muere diariamente en accidentes. Se confirmó que en 2,023 accidentes automovilísticos por lo menos uno de los responsables se encontraba en estado de ebriedad, lo que dejó como consecuencia 251 muertos. Sabemos que el alcoholismo se encuentra bien arraigado en nuestro pueblo, que son muchos los conductores que padecen esta enfermedad, a esto hay que agregarle la falta de respeto a las leyes de tránsito como causa importante de accidentes.

Nos encontramos frente a un proceso de descomposición social , donde los valores personales han disminuido, la autoestima ha decaído, se ha desviado la conducta social..., agravado éste panorama por el incremento del consumo del alcohol y de otras drogas que hace que las personas pierdan la perspectiva de la dignidad humana.

La depresión, la pobreza y un futuro incierto, más bien negro, hace bestializar nuestra mente y cuerpo, la vida pierde valor y se reduce a cualquier cosa. La misma sociedad va secando las raíces de los seres humanos, formando ríos de angustia y tristeza, donde la risa es mueca histérica del hombre. Sólo el ser que descompone al ser, sabe como lo ha descompuesto y es también capaz de volverlo a componer. Ese es nuestro trabajo, ese debiera ser nuestro principal objetivo como seres sociales por naturaleza, crear sistemas que nos permitan, no sólo curar árboles enfermos, sino tratar de que las nuevas generaciones nazcan y se desarrollen en un ambiente sano, que conozcan bien los peligros que nuestra sociedad ha creado y tener los suficientes conocimientos que eviten caer en la telaraña del alcoholismo.
Esto implica una buena relación en la sociedad: pueblo, organismos no gubernamentales, organismos estatales y la policía, dando a los últimos argumentos jurídicos necesarios para que tengan una influencia decisiva en la rehabilitación de los delincuentes, en la prevención de los delitos con la ayuda de Dios y una sociedad que trabaje activamente en la formación de seres que realmente se sientan orgullosos de ser humanos. El delincuente no nace sino que se hace, el medio ambiente tanto en el hogar, como en las calles, es el maestro que transformará esa personalidad naciente, desnuda, desprotegida, débil y con ganas de vivir, en un ser humano bueno, regular o malo. El alcoholismo descompone la parte interna del hombre, hace tambalear sus principios morales, nace un nuevo ser, el alcohólico en el mundo que él va construyendo.

Actualmente nuestra juventud tiene un alto índice de alcoholismo, en una edad donde el estudio debería ser su principal objetivo, sin embargo se encuentran diezmados por una enfermedad silenciosa, de fácil diagnóstico y de difícil aceptación por sus propias características. Es difícil para un padre lleno de amor hacia sus hijos, que son los ojos de su cara, el orgullo de su sangre, tener que aceptar que tienen un hijo alcohólico, es una tarea titánica convencer a un atribulado padre que necesita la ayuda de personas especializadas en alcoholismo para rehabilitar a su hijo y es mucho más difícil enfrentar las drogas, que van en una espiral ascendente increíble, como si ellas fueran la solución a los problemas de la vida y proporcionarán felicidad en este enredado mundo, donde la risa se confunde con el llanto.

El alcoholismo es una enfermedad pretextual, de tal manera que si no se tiene una razón para beber, la misma se inventa, no tiene límites, ni fronteras, no respeta sexo, edad, posición social y nivel cultural, es tremendamente destructivo, penetra en las mentes de las personas para que el cuerpo lo acepte como una “necesidad necesaria” que nos produzca relajación muscular. El alcoholismo ha penetrado también en los sistemas sociales, convirtiéndose en el elemento indispensable de las reuniones, los mítines, las fiestas, lo mismo sirve para festejar los momentos alegres como los tristes que nos proporciona la vida, esos donde pensamos nos lloverán sapos y culebras. La sociedad ha convertido al alcoholismo en el elemento ideal para hacer una cara de bobo guapetón.

No se toma en cuenta el daño que le ocasionamos a nuestro cuerpo, que aguanta en silencio las intoxicaciones etílicas, se pierden los valores personales, dejamos de ser lo que somos, perdemos nuestra identidad, tambaleamos las bases del amor y el respeto, elementos fundamentales que deberían estar presentes en todos los hogares del mundo. Convertimos a los miembros de nuestra familia en co - alcohólicos, provocándoles daños físicos y mentales a veces irreparables.
No tomamos en cuenta la desestabilización económica, psíquica que llevamos a nuestra familia donde continuamente se siente la cercanía de las limitaciones, carencias y la misma muerte, que siempre viene acompañada de sufrimiento, dolor y lágrimas, llevándonos de la mano a la desolación y nuestras vidas sufren cambios bruscos, que nos pueden llevar a la pérdida de la personalidad, ante la impávida mirada de la sociedad, que sólo mueve la cabeza en sentido de negación o asombro por lo que están viendo.

Es necesario que todos actuemos en defensa de nosotros mismos, de nuestra juventud, de nuestra familia, hermanos y amigos. Es necesario hacer una revisión de nuestro sistema jurídico, para crear leyes que nos ayuden a tener una juventud sana, un posible mañana y rescatemos a los que se encuentren enfermos. No nos quedemos simplemente apresando al que cometió un delito, sino también creando un medio ambiente que permita su rehabilitación y reintegremos a la sociedad civil a un hombre útil, capaz de recobrar su personalidad, autoestima, amor personal e insertarse responsablemente a la vida, venciendo las dificultades que se le presentan, entre otras, falta de trabajo, manutención de su familia, etc.

El alcoholismo es una enfermedad producida por un sistema social equivocado, llevándonos lentamente hacia la adicción. Es necesario la unión de toda la sociedad para trabajar en la organización y ejecución de programas que permitan la rehabilitación del alcohólico, trabajar en la prevención con los hijos que provienen de familias de tomadores, dar cursos, charlas en los colegios para que todos conozcan los peligros que se tienen que enfrentar cuando se abusa de las bebidas alcohólicas.

FRANCISCO ARELLANO OVIEDO



ALCOHOLISMO Y JUVENTUD: UNA PROBLEMÁTICA COTIDIANA
www.upcndigital.orgTema: Artículos sobre Drogadicción y alcoholismo
El uso del alcohol como bebida, es antiquí­simo. Muchas opiniones y muchas crí­ticas se suscitan de acuerdo a esta temática. Mientras algunos lo consideran como algo indispensable para dar vigor, desinhibición, alegrí­a o bienestar transitorio; otros opinan que no origina otra cosa más que desordenes patológicos en las personas.El uso del alcohol como bebida, es antiquí­simo. Muchas opiniones y muchas crí­ticas se suscitan de acuerdo a esta temática. Mientras algunos lo consideran como algo indispensable para dar vigor, desinhibición, alegrí­a o bienestar transitorio; otros opinan que no origina otra cosa más que desordenes patológicos en las personas.
El alcoholismo, o "sí­ndrome de dependencia al alcohol," es una enfermedad que tiene las siguientes caracterí­sticas: Deseo insaciable o necesidad fuerte y compulsiva de beber alcohol, pérdida de control, es decir, la inhabilidad de parar de beber alcohol una vez que la persona ha comenzado. Esto, tiene como principal consecuencia la dependencia fí­sica u orgánica , que se deja ver con la aparición de sí­ntomas luego de la abstinencia tales como: vómitos, sudor, temblores, y ansiedad . Estos sí­ntomas son aliviados cuando se vuelve a beber alcohol o se toma alguna otra droga sedante.Generalmente se manifiesta la paulatina necesidad de aumentar la cantidad de alcohol ingerida para sentir los efectos de la bebida. Para la mayorí­a de las personas, el alcohol es un acompañamiento placentero para las actividades sociales. El uso moderado del alcohol (hasta dos tragos por dí­a para los hombres y hasta un trago por dí­a para las mujeres y personas mayores) no es dañino para la mayorí­a de los adultos. Por otra parte, el beber alcohol en exceso, aumenta los riesgos de muertes por accidentes automovilí­sticos, accidentes durante actividades recreativas, accidentes en el trabajo y la probabilidad de que ocurran homicidios y suicidios.Hoy en dí­a, una de las problemáticas sociales mas importantes , es el problema de los jóvenes y el consumo de alcohol. Según datos estadí­sticos proporcionados por la CESA (centro de estudios sobre alcoholismo), en los últimos diez años, la cantidad de jóvenes que consumen alcohol se incrementó en un 20% y la edad promedio de inicio de consumo descendió de los 17 años a los 15 años de edad . La tendencia actual entre los jóvenes es el consumo de bebidas claras , de aromas frutados. En este rubro están incluidas la cerveza rubia y distintas clases de tragos. Las principales causas que propician el consumo excesivo de alcohol son: las costumbres familiares, las presiones personales y sociales, y la publicidad exagerada e insinuante. En el caso de los jóvenes , lo que provoca el consumo excesivo de alcohol , son los amigos y el sistema social en el que se encuentran; pues existe mucha tensión y presión cuando se pretende ser aceptado por el entorno , acoplándose a practicas sociales a las que quizás no están habituados, como por ejemplo, en este caso, el beber alcohol en grandes cantidades.. Igualmente se señala, en otras fuentes, que los problemas derivados del alcohol , tales como cirrosis, daños cerebrales, accidentes domésticos y en la ví­a publica , violencia, adicción, entre otros, están aumentando en todo Occidente desde 1980, incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea y la Europa oriental, así­ como en los paí­ses en ví­as de desarrollo. Probablemente dos de las influencias más fuertes , a la hora de comenzar a tomar alcohol, son: la presión de quedar bien con los compañeros e imitar los patrones de conducta y moda difundidos por los medios de comunicación masiva, tales como la televisión, el cine, la radio y las revistas.Los jóvenes, están atravesados por una etapa de aceptación, de búsquedas, de rebeldí­a, de identificación; están además, tratando de definir un estilo de vida que les permita verse mejor.Para finalizar, es interesante intentar reflexionar acerca de cómo habitamos y formamos parte de nuestro contexto, nuestro todo social. La Postmodernidad, propiamente dicha, aparece con lazos sociales un tanto maltratados y fragmentados. El individualismo es cada vez mayor y la falta de identificaciones y modelos, o bien, la existencia de modelos playos y superfluos a seguir, generan innumerables consecuencias, como por ejemplo: el miedo a comunicarse, la falta de dialogo, la búsqueda de la constante evasión, el miedo a no ser aceptado, entre otras cosas.Eso nos lleva a pensar, que si el alcohol, así­ como las drogas, en otros tiempos, eran formas de ritualizar, de relacionarse, de encontrarse, y de manifestar deseos ,cargado, sin lugar a dudas, de innumerables significados polí­ticos y sociales, hoy en dí­a, el fin es muy diferente. Los consumos sociales están atravesados por fuertes patrones y valores sociales, que se manifiestan contradictoriamente en los discursos de las tandas publicitarias. Por un lado tenemos las medidas prohibitivas, por otro, el propicio del consumo de alcohol con fantásticas campañas, que de algún modo, manifiestan a la juventud que: aœsi te tomas una cerveza, va a estar todo biena. Esta es una contradicción interesante para señalar: en las publicidades, los discursos y los mensajes que incitan al consumo de alcohol, y como si esto fuera poco, estos mensajes van dirigido fundamentalmente y directamente a los jóvenes. En los comerciales, el consumo de alcohol se liga a situaciones de éxtasis, a transformaciones maravillosas. Todo consumo social está mediatizado por una oferta y por un discurso.Nos compete a todos los adultos, y especialmente a los representantes polí­ticos, sanitarios, educadores y progenitores, abordar con decisión y urgencia medidas familiares, educativas y administrativas para atajar tan acuciaste y extendido problema social. A lo largo y a lo ancho de nuestro paí­s, a través de organizaciones estatales y también no gubernamentales, expertos en adicciones, psicólogos y adolescentes debaten sobre los lí­mites a la venta de alcohol, dispuestos dí­as atrás a intentar revertir la situación, manifestando que la prohibición no basta, que debe controlarse la publicidad, atender las causas del exceso de consumo y escuchar a los jóvenes.

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